Con tu mirada, y nada más, yo te entiendo.
Nunca hemos hablado, nunca hablaremos,
pero he hecho cosas por ti
y tú por mí.
Eres tan inocente
como cuando naciste
aunque podrías no serlo
pero lo eres.
Créeme que me llegas
me tocas con lo que haces,
con lo que no haces,
con sólo ser tú.
Mi tigre olvidado,
mi pequeña serpiente,
el gris no es feo
es poderoso,
pues tú lo llevas.